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Beneficios de incluir los aceites en tu rutina de cuidado facial

7 enero, 2019

La hidratación del rostro con aceites es un hecho habitual en muchos lugares del mundo. Por ejemplo, las japonesas, famosas por su cutis liso y casi de porcelana, usan aceites faciales en sus rutinas de belleza, tanto para humectar la piel como para prevenir la pérdida de agua. Sin embargo, a pesar de que cada vez es más tendencia, en nuestro país todavía existen muchos prejuicios acerca de hidratarnos con aceites para la cara. En este artículo te contamos todos los beneficios que pueden aportarte los aceites en tu cuidado facial e intentamos romper algunos mitos, así como cuáles son los aceites para el cutis más frecuentes y de qué manera aplicarlos correctamente para sacarles todo el partido. ¿Te quedas?

¿Combatir la deshidratación con aceites para el rostro? ¡Sí!

La piel está formada mayoritariamente de agua, en un 64%, por eso es fundamental que la mantengamos hidratada para que esté sana, elástica y firme. La pérdida de humedad que se produce en una piel deshidratada puede darse por factores externos (cambios bruscos de temperatura, alergias, alimentación no saludable, dormir poco, estrés…) o bien internos (por ejemplo, en procesos hormonales como el posparto o la menopausia).

Mantener un nivel óptimo de agua en nuestra dermis depende básicamente de la composición y calidad de la película hidrolipídica (conserva la hidratación de la piel con una capa protectora natural), el efecto de atracción agua (factor natural formado por componentes hidrosolubles que atraen y absorben el agua atmosférica) y los lípidos (funcionan como barrera para que el agua no se escape).

Así, para prevenir la deshidratación de la piel necesitamos incluir en nuestro ritual de cuidado facial diario tanto productos que aporten la humedad y el agua que requiere como otros que puedan penetrar en las capas más profundas para nutrirlas y reforzarlas.

Los aceites se erigen como la mejor alternativa (y también complemento) a los productos hidratantes con base acuosa. ¿También para el rostro? ¡Sí, por supuesto! Siempre que tengas claro primero el tipo de piel que tienes y hayas probado antes en una zona pequeña cómo reacciona tu piel, puedes usar aceites para la cara en tus tratamientos y cuidados.

¿También en pieles grasas? Ten en cuenta que la piel grasa también debe hidratarse, pues no se libra de la deshidratación si no le proporcionas los cuidados que necesita, y que existen aceites como el de romero o el del árbol del té que tienen propiedades que ayudan a regular la producción de sebo. Así que sí: los aceites también pueden ser aptos para pieles mixtas o grasas. La clave será encontrar el mejor aceite facial para ti. Si tienes dudas, consúltalo con tu dermatólogo/a, según las características propias de tu piel.

Un aceite facial para tu piel

Como decíamos, existen opciones para todas las pieles y para todos los gustos. Por ejemplo, si eres de las que disfruta embadurnándose hasta las pestañas de aceite y dejar que se vaya absorbiendo poco a poco, hay aceites faciales extra nutritivos. Si, por el contrario, no soportas la sensación oleosa, debes saber que puedes hidratar tu cara con aceites ligeros de rápida absorción, como el aceite multiusos Bio-Oil® (su agradable textura ligera lo convierte en un producto cómodo y que no deja percepción grasa) u otras opciones como los aceites secos.

¿Por qué utilizar aceite para cuidar la piel de la cara?

Estos son los principales beneficios de los aceites en la piel del cutis. ¡Toma nota!

  • Su textura volátil y ligera les permite penetrar en las capas más profundas de la piel, en contraposición a otras opciones que se quedan en un término más superficial (como por ejemplo, las cremas).
  • Penetran en la piel, la limpian, la humectan, ayudan a mantener y a no perder agua.
  • No interfieren en la barrera natural que produce la piel y que nos protege de factores externos.
  • Busca aceites faciales que no obstruyan los poros de la cara, por lo que tampoco generarán comedones, granitos ni infecciones cutáneas. Bio-Oil es una opción no comedogénica que irá genial en estos casos.
  • Algunos aceites actúan como antibióticos y antisépticos naturales, luchando contra bacterias e infecciones cutáneas.
  • Ayudan en la regeneración celular y en la cicatrización de los tejidos.
  • Son tonificantes, aportan elasticidad y tersura.
  • También los hay que desempeñan funciones calmantes y antiinflamatorias.
  • Dan brillo, luminosidad y un aspecto saludable a la piel.
  • Hidratan y nutren en profundidad.

aceites para la cara

Los mejores aceites para la piel de tu rostro

En Bio-Oil hemos realizado numerosos ensayos clínicos tanto para comprobar la eficacia de nuestro aceite multiusos en el rostro, como para tratar cicatrices y marcas faciales producidas por acné, entre otros. Nuestra larga experiencia en el cuidado de la piel nos avala a la hora de decirte que puedes aplicarte nuestro aceite multiusos Bio-Oil en la piel de la cara sin problemas (consulta bien todos los ingredientes antes). Te recordamos que es un producto no comedogénico, es decir, no causa ni empeora el acné, ni aumenta la secreción de sebo.

Además de los aceites naturales, que te detallamos a continuación, y vitaminas A y E, Bio-Oil contiene en su formulación el innovador componente aceite PurcellinTM, que le aporta ligereza y hace que se absorba muy rápido y no te deje sensación de cutis graso, algo que nos preocupa cuando hablamos de la piel de la cara. Estos son los mejores aceites para la piel de tu rostro, presentes en la formulación de Bio-Oil:

Aceite de caléndula

Aunque ya tratamos en profundidad los beneficios de la caléndula para tu piel en otro artículo, debes saber que la caléndula (Calendula officinalis) destaca como potente regeneradora de los tejidos de la piel. Así que si en tu rostro tienes alguna marca (como por ejemplo cicatrices de un acné de adolescencia que dejó huella, o las típicas marquitas de la varicela), el aceite esencial de caléndula puede ayudarte a difuminarlas y a mostrar una piel de textura suave, lisa y libre de imperfecciones.

mejor aceite facial

Aceite de lavanda

La lavanda (Lavandula officinalis) es uno de los arbustos más utilizados para la elaboración de aceites esenciales por su versatilidad y polivalencia. El aceite de lavanda, considerado por muchos el rey de los aceites esenciales, es conocido por su efecto calmante y balsámico sobre la piel, y por ser el principal encargado de ayudar en la regeneración de los tejidos cutáneos. Se erige como el mejor aliado en casos de traumatismos en la piel que necesitamos que se regeneren rápidamente.

Aceite de romero

El romero (Rosmarinus officinalis L.) posee propiedades antisépticas y calmantes, por lo que su aceite esencial será ideal para dar elasticidad, frescura y brillo a nuestra piel regulando el exceso de sebo (recomendado para pieles acnéicas o con tendencia a comedones). Otra de las propiedades de este preciado aceite de agradable aroma (es muy utilizado en aromaterapia) es su alta capacidad regeneradora de las células de la piel, por lo que favorece los procesos de cicatrización.

Aceite de camomila

El aceite de camomila (Chamaemelum nobile) es un excelente producto para la piel inflamada y/o irritada. A sus propiedades antiinflamatorias se le suma el hecho de que se considera un potente antiséptico, antibiótico, tónico y bactericida sobre las afecciones más comunes de la piel (acné, erupciones, eccemas, dermatitis leve, heridas superficiales…). Es un aceite esencial altamente indicado para aquellas personas que padecen de piel sensible.

Otros aceites para el cutis

Además de contar con la opción de Bio-Oil como aceite a incluir en tu rutina de belleza facial, también debes conocer otros aceites naturales con propiedades beneficiosas sobre tu dermis (ten en cuenta que no debes aplicarlos directamente porque pueden resultar irritantes, puedes buscar productos que los contengan):

  • Aceite de coco. Sobre el cutis tiene propiedades tonificantes, suavizantes e hidratantes, por eso muchas usan el aceite de coco para atenuar las arrugas. También está indicado para pieles con tendencia al acné. Su aroma es potente y bastante particular… ¡o lo amas o lo odias!
  • Aceite del árbol del té. Este aceite, conocido por muchas familias como tratamiento preventivo para los piojos de los pequeños de la casa (mezclando unas gotitas con el champú habitual), también tiene efectos positivos sobre la piel: es antibacteriano y desinfectante, por lo que puede serte útil en casos de afecciones bacterianas.
  • Aceite de limón. Se suele emplear para difuminar pequeñas manchas, por las propiedades blanqueantes que posee el cítrico.
  • Aceite de menta. Es utilizado para preparar limpiadores faciales o desmaquillantes naturales, por la frescura que le da a la dermis. También es una buena solución para las pieles grasas, actuando como regulador sebáceo.
  • Aceite de almendras dulces. Potente hidratante y nutritivo, es un aceite rico en vitaminas y antioxidantes naturales. Es apto para todo tipo de pieles.
  • Aceite de jojoba. Ejerce una doble función sobre la dermis: por un lado, ayuda a controlar la grasa cutánea y, por el otro, contiene vitamina E, que lo convierte en un buen tratamiento contra el envejecimiento prematuro.
  • Aceite de argán. El aceite de argán, también conocido como oro del desierto, es muy utilizado en dermocosmética por sus propiedades hidratantes y antioxidantes. También es eficaz contra el envejecimiento, aportando elasticidad y buen tono al rostro.
  • Aceite de rosa mosqueta. Muy conocido por su efecto regenerador y emoliente, se suele usar sobre todo en procesos de cicatrización de la dermis. El aceite de rosa mosqueta en la cara también actúa como antioxidante y antienvejecimiento.
  • Aceite de jazmín. Conocido por su potente y seductor aroma, la flor del jazmín se aprovecha en perfumes, lociones, jabones o champús. A nivel cutáneo, se utiliza como calmante en el tratamiento de complicaciones leves como la dermatitis, eccemas o deshidratación.

¿Cómo aplicar el aceite en el rostro?

Si ya te has decidido a utilizar aceites faciales para cuidar tu cutis a diario y estás convencida de todos los beneficios que le aportarán a tu piel, te contamos algunos trucos sobre su aplicación.

  • ¿En qué orden incluyo el aceite facial? Como ya te indicamos en la guía para cuidar la piel del rostro, los productos que aplicaremos en primer lugar son los de textura más ligera, y los más densos o pesados, después. Si lo haces al revés obstruirás los poros y no dejarás que el resto de productos hagan su función.
  • ¿Puedo usarlo mañana y noche? Sigue siempre las indicaciones del fabricante. Por ejemplo, el aceite Bio-Oil debe usarse dos veces al día (por ejemplo, en tu rutina matutina y nocturna), pero hay otras soluciones menos ligeras que es preferible que las apliques solo antes de acostarte, porque son de absorción más lenta.
  • ¿Qué cantidad debo ponerme? El aceite facial debe aplicarse sobre el rostro en pequeñas cantidades, para ver cómo lo va absorbiendo la piel.
  • Te aconsejamos que lo extiendas con los dedos de las manos con un suave masaje ascendente (de abajo hacia arriba), que a la vez activará la circulación sanguínea.
  • Hay quien en lugar de aplicar el aceite solo, prefiere mezclar unas gotitas con su producto hidratante habitual (crema, sérum, loción, gel…).
  • ¿Y después del aceite facial? Siempre, siempre, factor con protección solar para evitar quemaduras u otros problemas derivados como la aparición de manchas.

Ahora que ya conoces las maravillas de los aceites sobre la piel del cutis te animamos a que, si no lo has hecho todavía, descubras la ligereza y agradable textura de Bio-Oil. Lo tienes en distintos formatos (60 ml, 125 ml y 200 ml) y te aseguramos que una vez que lo pruebes… ¡ya no podrás vivir sin él!

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