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¿Cómo prevenir y tratar las marcas de la varicela?

13 abril, 2020

¿Sabías que el sarpullido de una persona contagiada por varicela suele presentar un promedio de 250 a 500 diminutas ampollas? Aún así, la varicela no suele dejar marcas permanentes en la piel, siempre y cuando tengamos en cuenta una serie de medidas, que consisten especialmente en evitar el rascado y el contacto con las lesiones. Esto no siempre es fácil ¡y menos cuando el contagiado es un niño/a!

Desde Bio-Oil®, conscientes de esta realidad, hemos recopilado una serie de pautas para que te sea más sencillo aliviar el picor tan característico de la varicela, así como recomendaciones para prevenir sus temidas cicatrices y, en caso de tenerlas ya, para tratarlas eficazmente.   

¿Qué es la varicela?

Es una enfermedad infecciosa originada por el virus varicela zóster, un tipo de herpes. Por norma general, es una patología leve, que se caracteriza por una erupción cutánea que provoca picores extremadamente molestos por todo el cuerpo. También puede presentar otros síntomas menos frecuentes, que detallamos en el siguiente apartado.

Uno de los rasgos típicos de la varicela es su carácter altamente contagioso para aquellos que no la han pasado o no se han vacunado. Se transmite por contacto directo con las lesiones de la piel o mediante las gotitas de saliva que contiene la tos o el estornudo de una persona infectada.

Se trata de una enfermedad muy asociada a la infancia, ya que la mayoría de los niños la padecen antes de llegar a la adolescencia. Aunque se puede dar en cualquier época del año, suele tener el pico de contagios entre los meses de marzo a mayo.

Síntomas de la varicela

Como bien sabrás, la principal señal de identidad de esta enfermedad es una erupción cutánea en forma de pequeños granitos de color rosado, que se van transformando en diminutas ampollas en muy poco tiempo. Primeramente, suelen aparecer en el rostro, el tronco y el cuero cabelludo, hasta que después se extienden rápidamente por todo el cuerpo. Al cabo de 2-4 días aproximadamente, estas lesiones se secan y se convierten en costras. La erupción de ampollas, que produce mucho picor, surge de 10 a 21 días tras haberse contraído el virus y habitualmente suele tardar entre 10 y 15 días en curarse por completo.

Por otro lado, hay otros signos que pueden evidenciar la varicela antes de que se produzca la fase del sarpullido en la piel (1-2 días antes). Se trata de episodios de fiebre, dolor de cabeza y pérdida de apetito, así como sensación de cansancio y malestar general.

Tips para prevenir las marcas de la varicela

1. Evitar rascarse los granitos o costras, aunque nos piquen con intensidad.
Es indispensable respetar esta primera regla, pues el rascado de las lesiones puede llegar a provocar la sobreinfección de la piel y las cicatrices permanentes. Por consiguiente, deja también que las costras caigan solas. Para sobrellevar el picor, especialmente en el caso de los más pequeños/as, sigue estas recomendaciones:

  • Vestirse con prendas de algodón y ropa holgada. Por el contrario, las prendas sintéticas juegan en nuestra contra, puesto que no transpiran igual que las fibras naturales. Hemos de conseguir que nuestra criatura no se abrigue demasiado y propiciar un ambiente fresco para calmar la sensación de picazón. A la hora de dormir haremos lo mismo para evitar la sudoración.
  • Uñas cortas y manos bien limpias. En función de la edad de cada paciente, a veces es muy complicado conseguir que no se rasquen. Por lo tanto, todo lo que pueda impedir que lo hagan ya será un triunfo. En este caso, puede serte de utilidad mantener las uñas de tu pequeño/a bien cortitas. Además, para no contribuir a empeorar los procesos infecciosos, es preferible que adopten rutinas de lavado de manos más frecuentes.
  • Acude a tu pediatra. Si no puedes evitar el rascado de las lesiones es mejor que visites a tu dermatólogo/a, ya que podrá recetarte algún producto o tratamiento específico para disminuir el picor. No caigas en la tentación de emplear remedios caseros, pues son de dudosa eficacia y pueden empeorar la situación.

2. Evita la exposición solar hasta que las lesiones hayan desaparecido. Piensa que las cicatrices típicas de esta enfermedad también suelen aparecer si no se protege adecuadamente la piel del sol durante y después de la varicela. Por este motivo, mejor pecar de prudentes y no exponerse durante este tiempo.

3. Mantén la piel seca con baños cortos de jabón neutro.
Las rutinas de higiene diarias, vitales a la hora de evitar infecciones, deben adaptarse a la nueva situación. Por ejemplo, para el baño usaremos agua no muy caliente, más bien templada, y este no debe ser prolongado, ya que las lesiones podrían reblandecerse.

En cuanto a productos, tal y como te comentará el pediatra, los más aconsejables son los jabones con pH neutro, en escasa cantidad, porque no irritan la piel. Para reducir el picor, puedes añadir al agua sustancias emolientes, por ejemplo, derivados de avena.

Asimismo, ten mucho cuidado a la hora de secar a tu peque con la toalla. La manera de no levantar ninguna costra es secando la piel mediante pequeños toques, sin arrastrar la toalla.

¿Cómo tratar las marcas residuales después de la varicela?

Las huellas de la piel que deja la varicela se denominan cicatrices atróficas. Estas se caracterizan por adoptar la forma de pequeños hoyuelos, motivados por una lesión inflamatoria y la falta de colágeno asociada. En otras palabras, durante el proceso de cicatrización de la herida, nuestro organismo no ha podido producir suficiente tejido para regenerar totalmente la lesión.

Afortunadamente, existen productos que reducen estas cicatrices a la mínima expresión. Así, Bio-Oil Aceite para el cuidado de la piel, líder mundial en el tratamiento de cicatrices, está especialmente formulado para mejorar el aspecto de las mismas, independientemente del tipo que sean y de los años que haga que las tienes, como así lo avalan estudios clínicos y más de 400 premios internacionales.

¿Cuál es el secreto de su eficacia? Como indicamos en el artículo “Guía para curar y mejorar el aspecto de tus cicatrices”, su gran poder como tratamiento reside en “los aceites esenciales y las vitaminas A y E, que hidratan, tienen un efecto calmante y desinflamante y mejoran la elasticidad y regeneración cutánea. Inciden sobre las cicatrices unificando el tono natural de la piel, alisándola y mejorando su textura”.

Bio-Oil Aceite en el proceso de cicatrización de la piel

¿Cómo aplicar Bio-Oil para las cicatrices?

Bio-Oil Aceite para el cuidado de la piel puede aplicarse en todo tipo de pieles, incluso aquellas más sensibles, a partir de los 3 años de edad. Es importante que sepas que no debe emplearse nunca si continúa existiendo laceraciones o heridas abiertas, así como una infección en la piel. En definitiva, el tratamiento con Bio-Oil se iniciará una vez la herida está curada, bien cerrada y con costra.

Aplícalo sobre las cicatrices haciendo un ligero masaje y dejando que se absorba completamente, unas 2 veces al día durante un mínimo de 3 meses para comenzar a visualizar los resultados. Si tienes la cicatriz en un lugar donde pueda darte el sol, debes extremar las precauciones para cuidar su aspecto. De hecho, deberás protegerte con una crema/loción solar adecuada, para evitar que la cicatriz se hiperpigmente y oscurezca.

Si quieres profundizar más sobre el tema de las cicatrices, ¡te animamos a que le eches un vistazo a otros artículos de nuestro blog que hablan sobre ello!

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