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Guía para cuidar la piel del rostro

9 julio, 2018

Para tener una piel de la cara radiante, lisa y uniforme es necesario mimarla y cuidarla. Así conseguiremos que el paso de los años y otros factores que pueden dañarla le afecten lo mínimo. Pero… ¿qué pautas de cuidado facial debes seguir? ¿Sigues la misma rutina por la mañana y por la noche? ¿Primero aplicas el maquillaje o la crema hidratante?

En este artículo te contamos cómo debes cuidar tu cutis paso a paso, en qué orden aplicar los productos de belleza y otros secretos para lucir siempre una piel del rostro espectacular.

Algunos consejos iniciales sobre el cuidado facial

  • La fórmula magistral para tener una piel de la cara sana y bella es la siguiente: limpiar + hidratar/tratar + proteger. El orden de aplicación es importante y como norma general te diremos que los productos más ligeros van antes y los más pesados, después. Esto es por la sencilla razón de que si te aplicas los más densos antes taparás los poros y no dejarás que actúen los demás.
  • Primero debes tener claro qué tipo de piel tienes, para saber qué productos son más adecuados para tu cara: normal, mixta, seca o grasa. ¿No lo tienes claro? Te ayudamos a descubrirlo en este post sobre los tipos de piel según su tendencia.
  • Tu mejor aliada es la constancia. Sí. Si no eres perseverante y no haces del cuidado de la cara algo diario, no vas a conseguir los resultados esperados. Tómatelo como tu momento. Por la mañana, esos minutos justos de relax y autocuidado antes de empezar con el ritmo frenético. Y por la noche, antes de irte a la cama a leer o a ver una serie.
  • Es importante repetir la rutina de cuidados faciales por la mañana y por la noche. Los especialistas recomiendan tratar la piel de la cara dos veces al día, como mínimo. Por la mañana hay que quitar las toxinas de desecho que hemos eliminado durante la noche a través de los poros y se han quedado en nuestro rostro, además de preparar la piel para que se mantenga protegida del sol y otros factores que le harán que vaya perdiendo hidratación. Y por la noche es fundamental limpiar todas las impurezas que hemos ido acumulando a lo largo de la jornada y restablecer sus valores óptimos de hidratación.
  • Ante la aparición de cualquier anomalía o cambio en la piel de tu cara, visita al especialista. El dermatólogo/a además puede aconsejarte sobre si los componentes de un producto pueden ser aptos para tu tipo de piel, sobre todo si es sensible o atópica.

Paso a paso: esta debe ser tu rutina

1. Limpieza: ¡fuera impurezas!

  • Lava tu cara con agua tibia para empezar el día. Si es de noche, primero sigue tu ritual de desmaquillaje. La rutina facial la debes iniciar siempre con la cara bien lavada, tanto si te maquillas como si no. Procura que el agua no esté ni demasiado fría, pues puede hacer que los poros se cierren antes de estar bien limpios; ni tampoco demasiado caliente, pues una excesiva dilatación no es buena y pueden aparecerte rojeces. Con el agua eliminamos sudor, impurezas que pueda haber en el ambiente, restos de maquillaje u otros productos… No te olvides del cuello, aunque no lo parezca también acumula suciedad.
  • Sécala bien con una toalla limpia, con toques suaves y evitando hacer demasiada presión para no causar posibles irritaciones.

cuidados cara

  • Puedes aplicar un producto limpiador (en forma de aceite, leche, gel, espuma, jabón, mousse, agua micelar…), adecuado a tu tipo de piel, cubriendo bien el rostro con un ligero masaje y aclarando con agua en abundancia después. Ten en cuenta que el contorno de los ojos y los labios son más sensibles, por lo que te recomendamos utilizar limpiadores específicos para estas zonas delicadas.
  • Para una limpieza más profunda, el cepillo facial puede ser un buen aliado en esta fase, combinado con el producto limpiador: úsalo por el rostro de uno a dos minutos (más no es necesario), haciendo movimientos sin presionar más de la cuenta, pues podrías irritar tu piel. El movimiento ayuda a que el producto penetre mejor en los poros y activa la circulación sanguínea.
  • El tónico facial sirve para que la piel recupere su pH. También refresca, termina de limpiar los restos de maquillaje que pueda haber y minimiza los poros.
  • Exfolia tu piel de una a dos veces por semana, para eliminar las células muertas y otras impurezas que vamos acumulando en el interior y en el borde de los poros y que no se quitan fácilmente. La exfoliación también es necesaria para activar la circulación y oxigenar la piel. ¿Cómo aplicar el producto exfoliante? Desde el interior hacia el exterior del rostro, llegando al cuello y el escote. Después retirar con abundante agua tibia.
  • ¡Ya tienes la cara lavada y lista para pasar a la siguiente fase!

2. Hidratación y tratamiento: ¡nutre y repara para que tu piel se vea espectacular!

  • Una vez tenemos la cara bien limpia y seca, nuestro aceite Bio-Oil® juega un papel protagonista en la fase de hidratación del rostro, ya que su revolucionario aceite de PurCellinMR hace de él un aceite ligero no graso y de rápida absorción, y como es no comedogénico, es apto para la cara y todo tipo de pieles.

Gracias a la combinación y proporción de aceites esenciales (lavanda, romero, caléndula y camomila) y vitaminas A y E, que complementan los componentes naturales de la piel que vamos perdiendo a causa de factores externos (condiciones meteorológicas adversas, reacción a otros productos, sustancias químicas o ambientes secos), Bio-Oil es la mejor opción para hidratar y cuidar la piel de tu cara y que ésta se mantenga tersa, firme y tonificada. Además de aportar hidratación a tu cutis, te servirá especialmente para mejorar notablemente el aspecto de cicatrices, marcas de acné o manchas que puedas tener.

Su aplicación es recomendable tanto por la mañana como por la noche, haciendo un ligero masaje circular con los dedos. Pero ten en cuenta que es fotosensible (absorbe los rayos solares), por lo que si tienes que salir de casa, usa sí o sí protector solar.

Verás que en menos de 3 meses de haberlo incluido en tu rutina diaria ¡notarás el resultado!

  • El sérum es otro producto hidratante ligero que se aplica antes de la crema y como complemento a ésta para potenciar su efecto. Su textura y la alta concentración de principios activos hacen que los ingredientes penetren en las capas más profundas de la piel. Para aplicar el sérum hazlo con muy poca cantidad, del interior al exterior del rostro y sin demasiado masaje para no alterar su estructura. No olvides ni cuello ni escote. Puedes usarlo tanto a primera como a última hora del día; pero ten en cuenta, al igual que con nuestro aceite Bio-Oil, que absorbe los rayos del sol, por lo que hay que usar después un factor de protección solar. En caso de preferir la crema hidratante, aplícala con las yemas de los dedos, siempre con movimientos firmes y ascendentes. La función de las cremas hidratantes es retener la humedad, proteger tu piel de las agresiones externas como los factores medioambientales y mantener una piel suave y radiante.

Por la mañana priorizaremos el objetivo de hidratar y, si es posible, proteger el cutis de los rayos solares con una misma crema hidratante que también contenga factor de protección solar. Por la noche, nuestra finalidad será más bien nutrir y dejar que actúe toda la noche mientras dormimos para levantarnos con una piel firme, elástica y de aspecto luminoso. ¡Busca la que mejor se adapte a tus necesidades!

  • Si buscas además de hidratar rejuvenecer la piel y disimular o atenuar las arrugas, en esta fase es cuando aplicaremos las cremas reafirmantes, tonificantes, antioxidantes, antiarrugas, con colágeno, con ácido hialurónico, etc.
  • El contorno de ojos y los labios deben tener su producto específico, ya que, como hemos visto, son zonas de la cara especialmente delicadas. La hidratación en el contorno de ojos es muy importante, ya que la piel es frágil y es donde se ven antes los signos de la edad, la retención de líquidos o el cansancio acumulado con las antiestéticas ojeras y/o bolsas.
  • Una vez por semana, aplica mascarillas faciales (naturales o químicas) para aportar un extra de hidratación y bienestar.

como cuidar cutis

3. Protección solar en la cara durante todo el año

  • Cuando vayas a salir a la calle, debes proteger tu piel de los rayos solares si no lo has hecho en la fase anterior de hidratación y tratamiento. Siempre, en invierno o en verano, haga sol o esté nublado, especialmente en las zonas más expuestas como puede ser el rostro.
  • La piel de la cara, igual que sucede con la de las manos, es propensa a la aparición de manchas en la piel como el lentigo solar.
  • Te recomendamos encarecidamente que busques un protector solar apto para tu tipo de piel y con filtros minerales (físicos) en lugar de químicos.
  • En esta fase de aplicación del factor de protección solar (en forma de crema, sérum, spray…) pon especial atención en cubrir bien las manchas o cicatrices para evitar que se oscurezcan con el sol.

cuidados rostro

4. Maquillaje: ¡un toque de color!

  • Finalmente, una vez has limpiado, hidratado, tratado y protegido tu piel, es el momento de darle un toque de color con maquillaje.
  • Existen opciones interesantes de maquillaje que ya incorporan la protección a los rayos solares ¡para que puedas optimizar el tiempo y reducir pasos en tu rutina diaria de cuidado facial!
  • Es importante que no te acuestes sin desmaquillarte correctamente, y que a la hora de hacerlo, sigas los pasos que te hemos indicado en el orden en que se explican en este artículo.

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