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8 consejos para escoger el mejor protector solar para tu piel

1 agosto, 2019

El sol tiene múltiples beneficios sobre nuestra salud (favorece la producción de vitamina D, mejora afecciones cutáneas como la psoriasis, aumenta la respuesta muscular, incide positivamente sobre la salud cardiovascular y las infecciones respiratorias, mejora el estado de ánimo…), como te contamos en el artículo sobre los efectos del sol en tu piel. Pero una exposición reiterada y excesiva a los rayos solares puede tener consecuencias muy negativas en nuestro organismo, especialmente en la piel: quemaduras, alergias, infecciones, envejecimiento cutáneo prematuro, aparición de manchas solares (con especial incidencia en rostro y/o manos), hiperpigmentaciones… Por eso será fundamental que protejas tu piel con un buen factor de protección solar. Te damos 8 útiles consejos para que puedas elegir el mejor.

1. ¿Cuál es el fototipo de tu piel?

No todas las pieles reaccionan igual a los rayos solares, por eso es importante elegir el protector solar en función del fototipo. Según como sea el color de tu piel, tus ojos y tu cabello, estarás dentro de un fototipo u otro. A grandes rasgos, las pieles muy claras que nunca se broncean (se queman) con ojos y cabellos también claros estarían en el fototipo I, mientras que las pieles muy oscuras, con ojos y cabellos marrones o negros, en el VI. Si no sabes en qué fototipo estás, te recomendamos este test de la OCU para ayudarte a averiguarlo.

Como te hemos comentado en varias ocasiones en este blog, consulta siempre en tu farmacia de confianza para que te asesoren según las particularidades de tu piel.

2. El factor de protección solar (FPS), ¿qué significa?

A menudo hablamos del FPS o SPF de las cremas solares, según si nos basamos en las siglas en castellano (factor de protección solar) o en inglés (solar protection factor). Pero en realidad no sabemos muy bien a qué se refiere. Pues bien, debes saber que el FPS es el valor numérico que mide la protección y nos indica cuánto tiempo podemos permanecer sin peligro bajo el sol, es decir, sin que nuestra piel se queme.

Podemos distinguir entre:

  • Protección baja: FSP hasta 10. Indicada para personas poco sensibles al sol, de piel, ojos y cabello muy oscuros. Son aquellas pieles que raramente se queman.
  • Protección media: FSP 15, 20 y 25. Para personas con piel media (cabello castaño oscuro, ojos marrones) que se broncean fácilmente y de manera uniforme y no se queman con facilidad.
  • Protección alta: FSP 30 y 50. Es la que deben usar personas con piel clara, cabello y ojos claros y que sufren quemaduras solares con facilidad.
  • Protección muy alta: FSP 50+. Para pieles muy claras y sensibles, personas pelirrojas que suelen tener pecas, piel de bebés y niños pequeños. Son pieles muy sensibles al sol y que se queman con mucha facilidad.
Protección solar para la piel

En resumen: ¿cuánto tiempo podremos exponernos al sol sin quemarnos? El equivalente al valor del FSP. Es decir, si usamos un FPS 20 podremos tumbarnos a tomar el sol 20 veces más tiempo que si no lleváramos protección; con un FPS 30, 30 veces más… y así con cada FSP.

Hay que tener en cuenta factores externos como el sudor, el agua, el roce con la ropa… que pueden afectar al FSP, por lo que te recomendamos que vayas reaplicando la crema solar constantemente para no correr ningún riesgo.

3. ¿Filtro solar químico o físico?

En varias ocasiones te hemos recomendado que utilices crema solar con filtro físico, ya que es más natural y menos perjudicial para tu salud y también para el medioambiente. Te contamos la diferencia entre los dos tipos de filtros solares que puedes encontrar en el mercado y cómo actúa cada uno ante la radiación solar.

El filtro solar químico (o de síntesis química) actúa absorbiendo la radiación solar y provocando un cambio en su estructura química. Los identificarás porque en su lista de ingredientes encontrarás algunos como los cinamatos, oxibenzonas o derivados del benzimidazol, entre otros. ¿Por qué decimos que es preferible que utilices las cremas solares con filtro físico (especialmente en bebés y niñ@s)? Porque las cremas con filtro solar químico:

  • Se consideran disruptores endocrinos, ya que la piel los absorbe, llegan a la sangre y pueden alterar el correcto funcionamiento hormonal.
  • Son potentes alérgenos y pueden irritar la piel.
  • Son altamente contaminantes, siendo un peligro para el medioambiente.

Por otro lado, en las cremas con filtro solar físico o mineral, también conocidas como “de pantalla”, los minerales naturales que las componen (principalmente óxido de zinc o dióxido de titanio) forman una capa protectora sobre nuestra piel y actúan reflejando los rayos solares, es decir, no dejando que penetren en nuestra piel. En este sentido, son mucho más respetuosos con nuestra salud (especialmente si no contienen nano-partículas, ya que no atraviesan la dermis) y con la naturaleza. Por ejemplo, las cremas solares hechas a base de óxido de zinc se consideran aptas para bebés (a partir de 6 meses; antes no es nada recomendable exponerlos directamente al sol) y para pieles muy sensibles, son biodegradables y protegen tanto de los rayos UVA como de los UVB.

Aunque cada vez la textura y fluidez de las cremas solares con filtro físico va mejorando, es cierto que suelen ser más densas y, al no ser absorbidas totalmente por la piel (como sucede con las de filtro químico), su aplicación es un poco más incómoda. Debes tener paciencia y extenderla muy bien para que no te quede la cara o el cuerpo todo blanco.

4. Protégete de los rayos UVA y UVB

El protector solar que elijas debe protegerte de los rayos solares, tanto de los UVA como de los UVB, que son los que llegan a la Tierra. Son los denominados protectores solares de amplio espectro.

¿Cuál es la diferencia entre los rayos UVB y los UVA?

  • Rayos UVB (de onda corta): se quedan en la epidermis, la capa más externa de la piel, y son los que broncean la piel; en exceso, causan quemaduras solares.
  • Rayos UVA (de onda larga): penetran hasta capas más profundas de la piel como la dermis, donde producen un bronceado inmediato aunque poco duradero. Pueden causar daños en estas capas inferiores (fotoenvejecimiento, arrugas, manchas, flacidez, etc.).

5. A cada zona su protección solar específica

La piel no tiene las mismas características en todas las zonas corporales. Por ejemplo, puedes tener la piel de las piernas muy seca y en cambio tener un rostro con la piel mixta o incluso grasa. Por eso es muy recomendable que te hagas con un protector solar facial que solo uses en el rostro y otro para el resto del cuerpo. Ten en cuenta también otras zonas sensibles como los labios, el contorno de los ojos, las manos…

Deberás comprar la crema solar facial en función de tu tipo de piel, siendo fundamental que sea un protector no comedogénico, es decir, que no produzca acné ni granitos y que deje transpirar la dermis. También existen cremas solares para rostros con afecciones cutáneas concretas, como la dermatitis atópica, la rosácea, rojeces, con tendencia al acné, etc.

6. Resistente al agua

Aunque la protección solar no es exclusiva de la playa y del verano (la necesitaremos también en otras estaciones del año, en la ciudad, en la montaña, para practicar deportes al aire libre…) es fundamental que elijas una que sea resistente al agua (y al sudor), pues es en la playa o la piscina donde solemos estar más expuestos a los rayos solares. Como siempre decimos, aunque el fabricante de la crema solar te indique que es resistente al agua, después de mojarte vuélvetela a aplicar.

Mejores protectores solares

7. Busca tu mejor formato

Existen en el mercado infinidad de opciones en cuanto a la textura y densidad del protector solar: crema, aceite, fluido, gel,… y en cuanto al formato de aplicación: para extenderlo con las manos, en aerosol (spray), con pistola, con difusor, en stick, en barra… En este sentido, cada persona tendrá sus preferencias y utilizará uno u otro según sus circunstancias. Por ejemplo, si vas a la playa en plan relax, puedes aplicarte la crema solar tranquilamente, haciendo un ligero masaje y cubriendo todas las zonas del cuerpo. En cambio, si estás practicando un deporte acuático, necesitarás que el formato sea más transportable y de rápida aplicación.

8. ¿En qué orden aplicar el protector solar?

Si en tu rutina de belleza diaria nunca falta el aceite ligero Bio-Oil®, líder mundial para el cuidado de la piel e indicado como tratamiento y prevención de estrías, cicatrices y manchas, es muy importante que sigas el orden correcto de aplicación junto con el protector solar: primero debes aplicarte el aceite como lo haces habitualmente y, después, la protección solar. Esto es porque Bio-Oil es fotosensible y no te protege de los rayos solares, así que ¡no se te olvide la crema solar después!

Ahora que ya tienes nuestros 8 consejos para que puedas tomar una decisión informada a la hora de elegir el mejor protector solar para tu piel, te recomendamos que te pases por este otro artículo del blog en el que te damos 5 tips indispensables para cuidar tu piel en verano.

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